Diseño interfaces limpias y sé cómo se construyen por dentro.
Soy Cristian Carvajal. Empecé en el diseño editorial, me fui pasando al digital y, por el camino, se me cruzaron diez años de soporte técnico: sistemas, migraciones y gente que necesitaba que algo volviera a funcionar antes de terminar la mañana. Nunca lo viví como un desvío, y hoy es probablemente lo que más me diferencia.
Todo eso se nota cuando diseño. Tengo bastante claro lo que cuesta levantar cada pantalla, así que descarto pronto lo que no se va a sostener y me entiendo con los desarrolladores sin necesidad de intérprete.
Trabajo sobre todo con marcas, emprendedores y equipos que ya tienen la idea clara y les falta alguien que la ponga en pie. Ordenamos el contenido, diseñamos las pantallas y sigo ahí hasta que aquello está publicado y funcionando.
Antes de abrir Figma quiero saber qué hay que resolver y para quién. Lo que viene después depende entero de esa respuesta.
Diseño con el contenido de verdad delante. Con texto de relleno todo encaja precioso, y luego llega el real y nada cuadra.
Entrego componentes, estados y medidas, listos para montarse tal cual. Una carpeta de capturas bonitas no le sirve a quien tiene que construirlo.
